La operación remota de equipos mineros ya es una realidad en faena. En Calama, ST implementó una solución de telecomunicaciones que permitirá controlar dos perforadoras de precorte desde el Centro Táctico de Operaciones, mejorando la seguridad y continuidad operacional. Detrás del proyecto, un equipo comprometido y un liderazgo que marcó la diferencia en terreno.
En línea con los desafíos actuales de la industria minera, ST finalizó con éxito un proyecto de telecomunicaciones en División Radomiro Tomic, enfocado en habilitar el telecomando de dos perforadoras de precorte. El objetivo: permitir que estos equipos pudieran ser operados de forma remota, reduciendo la exposición de personas a zonas de riesgo y asegurando la continuidad de la operación.
Para lograrlo, el equipo desplegó una solución integral que incluyó la instalación de gabinetes de comunicaciones y equipamiento tecnológico a bordo de las perforadoras. La clave estuvo en garantizar una conectividad estable entre los equipos en terreno y el Centro Táctico de Operaciones, en un entorno donde la exigencia operacional no da margen de error.
El desarrollo no estuvo exento de desafíos. Desde el punto de vista técnico, la intervención en equipos mineros de gran tamaño implicó trabajar bajo condiciones complejas: vibraciones constantes, alta presencia de polvo, variaciones de temperatura y espacios reducidos para la instalación de los sistemas. Cada componente debía cumplir con altos estándares de robustez y adaptabilidad para asegurar su funcionamiento en faena.
A nivel operacional, la coordinación fue un factor crítico. Las actividades debieron ajustarse a las dinámicas propias de la mina, considerando ventanas de trabajo limitadas entre tronaduras, restricciones por condiciones ambientales y la necesidad de interactuar permanentemente con áreas de operación y mantenimiento. En este escenario, la planificación detallada y la comunicación continua fueron determinantes para avanzar de forma segura y eficiente.
Los resultados reflejan el impacto de este tipo de soluciones. Por una parte, se fortalece la seguridad, al permitir que los operadores trabajen de manera remota, lejos de zonas con riesgos geotécnicos. Por otra, se mantiene la continuidad operacional, habilitando el trabajo en sectores donde antes no era posible operar con personal a bordo de los equipos. Todo esto, en sintonía con una minería que avanza hacia procesos cada vez más digitales, automatizados y apoyados en sistemas de comunicación avanzados.
Y si vemos más allá de la tecnología, el proyecto también destaca por el trabajo del equipo en terreno. Liderados por Fabián Ponce, Supervisor que recientemente fue reconocido como trabajador destacado del mes en ST, los seis integrantes del equipo demostraron compromiso, disposición y una alta capacidad de adaptación frente a las exigencias del proyecto.
Asumir este desafío no solo implicó resolver aspectos técnicos, sino también coordinar personas, tomar decisiones en terreno y mantener al equipo alineado en todo momento. “Cuando todos entienden qué se quiere lograr y por qué es importante, el trabajo fluye mucho mejor”, afirma Fabián.
Para él, esta experiencia representó además un hito personal y profesional. Si bien ingresó a ST como trainee hace dos años, éste fue su primer proyecto liderando en terreno, enfrentando además el desafío de trabajar en una faena y entorno nuevos, lejos de sus casas y familias. Una instancia que no solo consolidó sus conocimientos técnicos, sino que también fortaleció sus habilidades de liderazgo en condiciones exigentes.
El cierre de este contrato en Calama no solo deja resultados concretos en términos operacionales, sino también aprendizajes valiosos para futuros proyectos. Porque en una industria en constante evolución, el desarrollo de soluciones tecnológicas va de la mano con equipos capaces de adaptarse, colaborar y ejecutar con excelencia en terreno.